Protección solar SPF 50+
Ayuda a proteger la piel del rostro frente a los rayos UV relacionados con las quemaduras solares.
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Protector solar facial desarrollado para hidratar y proteger la piel frente a los daños asociados con la exposición solar. Su fórmula con vitamina E ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro, mientras la combinación de filtros solares actúa como barrera protectora frente a los rayos UV.
Una fórmula facial de alta protección que combina filtros solares y vitamina E para cuidar la piel durante la exposición cotidiana al sol.
Ayuda a proteger la piel del rostro frente a los rayos UV relacionados con las quemaduras solares.
Su fórmula acompaña la protección solar con una sensación hidratante y confortable sobre la piel.
La vitamina E complementa la fórmula y ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro causado por la exposición solar.
La fórmula combina protección solar, hidratación facial y cuidado antioxidante para acompañar la piel durante el día.
Cuidado solar facial diseñado para utilizarse diariamente sobre el rostro y el cuello.
La combinación de filtros solares ayuda a proteger la piel frente a la radiación asociada con las quemaduras solares.
Acompaña la protección solar con cuidado facial para mantener una sensación cómoda durante el uso.
Ayuda a prevenir los signos de envejecimiento prematuro relacionados con la exposición solar.
La vitamina E complementa la fórmula y ayuda a cuidar la piel frente a los efectos asociados con la exposición ambiental y solar, contribuyendo a prevenir el envejecimiento prematuro.
Las características comunicadas en el envase refuerzan una propuesta de cuidado facial sencilla, cercana y adecuada para distintos tipos de piel.
Protector solar facial presentado como adecuado para diferentes tipos de piel.
El envase comunica una fórmula desarrollada sin parabenos.
El producto incorpora la declaración cruelty free en su presentación comercial.
Utiliza el protector como último paso de la rutina facial de la mañana y antes de exponerte al sol.
Completa previamente la limpieza, los tratamientos y la hidratación de tu rutina facial.
Distribuye una cantidad suficiente sobre el rostro, el cuello y las zonas expuestas.
Renueva la aplicación aproximadamente cada dos horas mientras permanezcas expuesto al sol.
Vuelve a aplicar después de sudar, nadar o secar la piel con una toalla.
Integra el protector solar después de los tratamientos y la hidratación, antes de comenzar el maquillaje o exponerte al sol.
Retira residuos, exceso de sebo y productos utilizados durante la noche.
Aplica los tratamientos seleccionados según las necesidades de tu piel.
Utiliza tu hidratante habitual y permite que se absorba correctamente.
Finaliza con una aplicación generosa y uniforme sobre rostro y cuello.